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¿TE MOJAS?


¿Quién no ha participado alguna vez en una lluvia de ideas?

La lluvia o tormenta de ideas es un concepto conocido casi universalmente cuyas reglas y funcionamiento desconoce mucha gente que la utiliza.

En muchas ocasiones he oído decir que esta técnica es una tontería y no sirve para nada pero es que una lluvia de ideas no es reunirse con un grupo de amigos a decir lo primero que se nos ocurra, ni reírse de las ideas alocadas que vayan surgiendo, ni ver quién tiene la mejor idea… Es mucho más y, como técnica, tiene unas reglas que hay que cumplir para que el resultado sea el deseado.

Cuando Alex Osborn ideó esta técnica allá por 1938, la bautizó como “Think Up” y fueron los propios “usuarios” de la misma los que le dieron el nombre que todos conocemos ahora.

Pero entonces… ¿CÓMO UTILIZAR BIEN LA LLUVIA DE IDEAS?

Existen varios pasos que hay que dar antes de la propia sesión de brainstorming. No voy a detenerme en que buscar el problema real, el problema oculto que se esconde detrás de nuestro reto, es uno de los pasos más importantes. Ese asunto lo trataré en otro artículo más adelante. Pero recuerda que puedes pasar horas resolviendo un problema que no tienes o encontrar soluciones al problema equivocado…

  1. CONVOCATORIA: Es importante que informes con algún día de antelación a los participantes de la sesión del reto que te propones resolver. De esta forma, ya estarán pensando en él y buscando soluciones en sus mentes de forma consciente e inconsciente. Además, es conveniente fijar un tiempo de duración o un objetivo de ideas a conseguir para que, aunque se encuentre alguna idea aparentemente buena, se sigan generando hasta alcanzar el objetivo de tiempo o de ideas.
  2. GENERACIÓN DE IDEAS: Cuando os reunáis a generar ideas hay que seguir todas y cada una de las reglas que describo a continuación. El facilitador de la sesión deberá velar porque todos los participantes las cumplan. No hacerlo puede hacer que la sesión sea una pérdida de tiempo.
    • Suspender el juicio: Hay mil razones por las que una idea puede no funcionar. Ahora no es el momento de juzgarlas. Esta parte es la más difícil de cumplir porque nos encanta jugar al tiro al plato cuando alguien propone alguna idea, incluso lo hacemos con las nuestras. Ahora es el momento de generar ideas, ya vendrá después la evaluación. Y cuando hablamos de juzgar nos referimos a hacerlo tanto positiva como negativamente.
    • Combinar Ideas: Las ideas son de todos, independientemente del que la emita. Seguramente no llegaríamos a la idea que solucione el reto sin haber escuchado antes todas las anteriores. Es recomendable construir sobre las ideas de los otros, aportar algo más a las ideas que los demás hayan dicho.
    • Busca ideas alocadas: Si nos prohibimos pensar más allá de los límites de la razón, tendremos ideas comunes, no tendremos ideas nuevas. Hay que pensar como si todo fuese posible porque las ideas no nacen terminadas y esas provocaciones nos harán llegar a soluciones factibles en el mundo real a las que no llegaríamos si dejamos que la razón sea la que lleve el mando.
    • Buscamos la cantidad: Estamos buscando muchas ideas, no buenas ni malas (realmente no hay ideas buenas o malas, sólo ideas). Alex Osborn comprobó que hacían falta 30 ideas para que una de ellas fuese interesante. Así que cuantas más ideas tengamos, mejor nos irá…
    • Anotar todas las ideas: Si no lo hacemos estaremos perdiendo posibilidades de alcanzar el éxito, algunos participantes seguirán con su idea en la cabeza para que no se olvide y no podremos releerlas para realimentar nuestras mentes… Es conveniente que todos los participantes puedan ver las ideas que se van generando.
  3. EVALUACIÓN: Fijando los criterios que el responsable decida, se evalúan las ideas. Ahora sí es el momento de juzgar, de dejar paso a la razón. A mí me gusta terminar la sesión de generación y mandar un resumen con las ideas a los participantes para que las evalúen un poco después. Cuando lo hayan hecho, se convoca una reunión para ver cuáles se llevan a cabo y cómo.
  4. ACCIÓN: Lo que distingue a alguien que triunfa de alguien que no lo hace no es lo que piensa, sino lo que hace con lo que piensa. De nada sirve tener ideas geniales si no se ponen en marcha. En la reunión de evaluación se puede trazar un plan de acción estableciendo los responsables de cada área para que las ideas lleguen a buen término.

Espero que, con este resumen, tu próxima sesión de brainstorming sea muy provechosa y consigas ideas que lo cambien todo

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